Ya nada será como antes; esto llegó a su fin.
No sé muy bien cómo empezar esto, pero tengo claro que debo hacerlo y que lo necesito. No puedo negar que tengo la esperanza de que, después de haber escrito estas tristes líneas que poca gente leerá, se me haga más fácil arrancarte de mí de una vez por todas. Al fin y al cabo, ya va siendo hora de acabar con esto, poner distancia de por medio y olvidar, dejar de pensar en todo lo que ha sucedido, por mucho que le cueste a mi mente no recurrir a ti todas las noches antes de dormir, y cada mañana al despertar.
Nos hemos hecho demasiado daño, o al menos tú me lo has hecho a mí. Espero que después de todo lo que ha sucedido, cuando haya logrado perdonarte por ello, podamos retomar nuestra amistad, esa que nunca debió ser nada más que eso, pero que nosotros nos empeñamos en rellenar con abrazos, caricias, besos... Cosas que, tal vez, nunca debieron haber pasado.
Me es imposible negar que te sigo echando de menos, que sigo teniendo ganas de ti, que te sigo queriendo, que cada hora que pasa te pienso... Pero todas esas cosas no me llevan a nada, sólo provocan un mayor dolor en mí, y ya estoy cansada de sufrir por alguien a quien parece no importarle en absoluto si estoy mejor o peor. No sé si te olvidaré o no, si me llevará más o menos tiempo, si podré volver a verte como un simple amigo o no. La única certeza que me invade en este momento es que necesito tiempo; tiempo para asimilar todo esto que ha ocurrido, todo lo que nos hemos dicho, el dolor de sentir que no te importo en absoluto y que tú sigas sin demostrarlo, por mucho que yo te lo pida.
Una simple palabra no me va a convencer, no esta vez. Ya no voy a seguir de crédula fiándome de tus palabras para luego acabar dolorida, pues todo fue una pequeña treta en su inicio, una mentira piadosa para salir del paso.
Sinceramente, sigo sin saber qué hago escribiendo esto. Tengo ganas de escribir tantas cosas y ninguna a la vez... Es duro y doloroso; me gustaría hablarte, pedirte perdón por lo de ayer y que todo volviera a ser como antes, mas sé que no puede ser así, que no puedo disculparme por algo que en realidad siento y pienso, no puedo rebajarme otra vez para luego volver a sufrir. Esto se acabó, después de más de medio año compartiendo besos, caricias, abrazos... Todo llega a su fin, por muy difícil de creer que me resulte. Ya no serán tus brazos a los que acuda cuando me sienta mal, ya no serán tus labios los que me consuelen y me digan que todo va a salir bien, ya no saldrán de ti esas palabras que tan feliz me hacían... En resumen, ya nada será como antes; esto llegó a su fin.
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