Sin ti nada es lo mismo.

  Estar sin ti me está matando. ¿Es demasiado pedir que te quedes en mi vida? Dime lo que necesites, pero al menos dímelo a la cara, no me dejes con la duda de no saber qué sientes, y mucho menos por quién. Creo que merezco algo más que esta simple ausencia injustificada, aparentemente carente de sentido.
  ¿Acaso no éramos amigos? ¿Acaso no llegamos a ser algo más allá de eso? Creí que nuestra amistad era fuerte, verdadera, que primaba sobre otras muchas cosas... Pero ahora ya no puedo estar tan segura de ello, es como si tú hubieras decidido desaparecer de mi mapa, y todo sin previo aviso.

No puedo negarlo, a pesar de todo sigo queriéndote.

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