Lo sabes, ¿verdad?
Sabes que pase lo que pase estaré aquí. No puedo resignarme a la pérdida de esa amistad que me infundía las ganas de vivir. Reconozco que esto no hace más que herirme, pero siento que ya sin ti no puedo vivir. Llegaste a mi vida iluminándolo todo, llenando cada espacio vacío de hermosura y luminosidad, mas cuando te fuiste, todo desapareció, sólo quedó oscuridad en mi vida.
No creo que puedas hacerte una idea del caos que dejaste tras tu marcha. Esa ida tan repentina, casi sin motivo aparente. Sé que aunque gaste todas mis fuerzas en entenderlo no podré, y en parte es eso lo que me frustra tanto. Saberte perdido y a la vez saber que ya no te recuperaré. Ya nada nunca será como antes. Las cosas, una vez fuera de su sitio, ya no volverán jamás a él, por mucho que duela.
Tal vez habría que decir que esas son las cosas que componen la vida. Decepciones, desengaños, dolores, pérdidas... pero a su vez también nos encontramos con alegrías, buenas noticias, esperanza, luminosidad, gente que te ayuda a seguir adelante... y todo eso compone la tan ansiada felicidad.
No creo que puedas hacerte una idea del caos que dejaste tras tu marcha. Esa ida tan repentina, casi sin motivo aparente. Sé que aunque gaste todas mis fuerzas en entenderlo no podré, y en parte es eso lo que me frustra tanto. Saberte perdido y a la vez saber que ya no te recuperaré. Ya nada nunca será como antes. Las cosas, una vez fuera de su sitio, ya no volverán jamás a él, por mucho que duela.
Tal vez habría que decir que esas son las cosas que componen la vida. Decepciones, desengaños, dolores, pérdidas... pero a su vez también nos encontramos con alegrías, buenas noticias, esperanza, luminosidad, gente que te ayuda a seguir adelante... y todo eso compone la tan ansiada felicidad.
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