Sólo obedecer los latidos del corazón.

  Empezar de cero en un nuevo lugar. Nueva gente, nuevas personas, nuevos recuerdos... Un nuevo presente que no recuerde a nada del pasado. Algo que no evoque las viejas pesadillas del ayer. Nuevos amigos, nuevos contactos, gente que no te haga pararte a pensar en tu vida pasada.
  Tal vez sea tan simple como morir y volver a nacer o, simplemente, reencarnarse en un nuevo ser. Algo maravilloso, grandioso, magnífico, un ser que tenga tu esencia pero no te haga sufrir con lo que viviste. Seguir siendo lo que eres pero sin recuerdos, como si te hubieran borrado la mente. No tener tu experiencia, sólo dejarte llevar por los dictados de tu corazón.
  El mundo sería mucho mejor si en vez de tratar de ganar siempre y guiarnos por lo que nos dice la mente fuéramos capaces de guiarnos por el corazón y los sentimientos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ahí.