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La esperanza.

  La RAE define la palabra esperanza como un estado de ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. En mi opinión la esperanza es mucho más que una simple posibilidad de ver un deseo cumplido. Si bien es cierto que muchas veces representa un deseo, también es cierto que muchas veces es lo único que te empuja a seguir adelante.   Hay quienes dicen que no se puede vivir de sueños ni de esperanzas. Yo me sitúo justo en el punto contrario. Vivir a base de esperanzas no será lo más feliz, no puede convertirse en lo mejor, pero sí puede darte la fuerza necesaria para romper con las ataduras que te impone la sociedad.   A las esperanzas les ocurre lo mismo que a los sueños, no siempre se realizan, mas no nos abandonan jamás. Teniendo una esperanza que puede ayudar en tu vida, ¿por qué desecharla?

Tengo ganas de ti - Federico Moccia.

  Y se ríe. Y yo sólo percibo su perfume: Caronne. Y la miro. Al menos en eso no ha cambiado. Y querría decirle: << ¿Y quién ha ocupado mi sitio?>> Mi sitio. Ya. << ¿Por qué pensabas que tenías uno?>>, podría contestarme. Entonces me quedo callado, me quedo en silencio. La miro mientras continúa con ese extraño baile de presentaciones. Ella, hábil cortesana, dama impecable de ésa, su alta sociedad, de su corte dorada. Y baila, y se ríe y echa hacia atrás la cabeza y cascadas de pelo y perfume y de nuevo su risa. Y otra vez… Otra vez tú. Pero no teníamos que volver a vernos… Y siento todo mi dolor. Lo que no sé, lo que no he vivido, lo que ahora me falta. Para siempre. ¿Cuántos brazos te han estrechado para convertirte en lo que eres? Cuánta razón tienes. Qué cierto es. Qué importa. Al fin y al cabo, ella no me lo dirá, por desgracia. Por eso me quedo en silencio. Y la miro. Pero no la encuentro. Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha ...

Otra más.

  Otra alternativa surge ante mí, una nueva puerta que atravesar para descubrir lo que hay detrás. ¿Te quiero? ¿Son imaginaciones mías? Tal vez sí, tal vez no. Y aunque aún lo sé, sí sé que quiero averiguarlo. Estoy segura de ello. Quiero saber si te quiero, pero también saber si puedo tenerte como yo quiero o sólo como tú quieres.    Siento como si estuvieras penetrando en mí, no de la mejor forma, no de la manera en la que deseas actualmente, mas lo haces sin yo poderlo evitar. Cada segundo que pasa, cada momento en el que hablo contigo, cada palabra que decimos, cada cosa que hacemos, todo me lleva a ti.    No sé cómo llegamos a esto. Todo lo que puedo saber y sentir es que a cada segundo que pasa, tengo más ganas de intentar contigo algo de verdad. Eso es lo que haré, aunque me pierda en el camino.

Sigo aquí, echándote de menos.

  Parece mentira que después de 4 meses siga echándote de menos. Aún añoro tu perfume, tus palabras, tus manos al bailar, tu voz cuando me hablabas. Esas salidas, las excursiones, las risas, los momentos que pasamos juntos, o separados pero hablando. Recuerdo aquella vez, a eso de las doce de la noche, que estuvimos hablando por teléfono. Los ensayos, las promesas, los planes que no llegamos a realizar. Las fiestas, las bebidas... Incluso las caídas. Me acuerdo de todo lo que he vivido contigo, y me resisto a creer que ya nada de lo que vivimos se volverá a repetir.   Quiero volver a sentir la alegría que tú transmites. Quiero volver a ser amiga tuya. Quiero saber que puedo contar contigo pase lo que pase. Quiero salir contigo de fiesta. Quiero reír a tu lado. Quiero ver cómo sonríes cuando te cuento tonterías. Quiero oír tus historietas. Quiero verte despertar. Quiero volver contigo a la playa. Quiero ir de excursión contigo. Quiero abrazarte. Quiero oler tu perfume. Quiero r...

Aún así te quiero.

  Me tienes rendida a tus pies, pero eso para ti no es suficiente. Eres un coleccionista de mujeres, cada una mejor que la anterior, por ese mismo motivo yo no tengo cavida en tu colección. Tú buscas una chica guapa, delgada, un poco alta, que se deje hacer todo lo que tú quieras. Yo no soy ni guapa, ni delgada, ni alta, pero si puedo darte algo que las demás no pueden. Un amor que ya puede conformarse con permanecer en mi corazón. Clama a gritos salir, ser liberado, poder demostrarte todo lo que siento hoy, mañana, todos los días de mi vida.    Mas sé que esto nunca sucederá. Tú ya tienes claro tu prototipo de chica perfecta, y está claro que yo no soy, que no me acerco ni un ápice. Sólo te sirvo para estar ahí cuando me necesites, escucharte, aconsejarte, ayudarte... Pero sólo eso, nada más. No me tienes ni un poco de amor, nunca me lo has tenido y nunca me lo tendrás.   ¿Para qué tratar de engañarme con algo que no es más que un espejismo? Sí, duele aceptar la rea...

Quiero.

Quiero ser tu amiga. Quiero tener algo de importancia en tu vida. Quiero saber que me aprecias. Quiero ver tu aprecio. Quiero abrazarte y no soltarte jamás. Quiero darte nuestro primer beso y saber que no será el último. Quiero besarte hasta la saciedad. Quiero sentir que me quieres. Quiero sentirme tuya. Quiero notar cómo tus caricias recorren mi cuerpo. Quiero que me transportes a otro mundo con tus besos y caricias. Quiero poder decir: "sí, él es el chico de mis sueños" y que tú digas: "sí, ella es la chica a la que quiero con todo mi corazón". Quiero importarte. Quiero ser alguien, no una más. Quiero ser feliz a tu lado. Quiero envejecer contigo. Quiero que me lleves al espacio, me muestres las estrellas. Quiero recorrer el camino de la vida a tu lado. Quiero que, al despertar, seas tú el que esté a mi lado. Quiero disfrutar de tu sonrisa todo los días y saber que sólo me la dedicas a mí. Quiero estar por encima de todas las demás en tu corazón. Quiero que me qu...

Aclárate.

    Peor que la patada de mi peor enemigo. Hay momentos en los que me tratas genial, como si me apreciaras anque fuera lo más mínimo, como si me quisieras un poco y de repente todo eso desaparece. Me matas con tus silencios, con tus mentiras. Es como si yo para ti no fuera más que un simple juego con el que divertirte cuando no tienes ningún otro a tu disposición.     Deja de cambiar de opinión cada cinco minutos. Ten al menos la decencia de, al menos, poderte considerar un hombre, no un chico que va por ahí tirándose todo lo que puede, rompiendo corazones, haciendo daño. Eso no es ser un hombre, no es ser persona. Así todo lo que conseguirás es ganar enemigos. Luego, cuando estés acabado, ahí es cuando volverás a mí, cuando yo me veré obligada a recoger los pedacitos que quedan de ti y volver a colocarlos, cada uno en su lugar, como una buena amiga.